por la ventana
9 enero 2012
Habría una noche de peaje con dulces venenosos para comer en la cama. Tendría que enmudecer y volver y volver. Decenas de kilómetros de carretera arrumado con ritmos viejos en el radio cedé. Cierto es que eso no ha cambiado. Se nutre de remordimientos. Recuerda y escribe saboreando el candor de una taza de té. Mira por el cristal tiznado de huellas dactilares, observa una imagen especular diluida en el vidrio, y, con el ceño fruncido, con ojos esforzados, en un interludio con la mente arrumbada, mira un tropel de estorninos que propagan el caos y luego se reagrupan y después vuelan kamikazes y, por último, le dicen adiós rasgando el cielo en el lienzo del atardecer.

9 enero 2012 a las 18:32
Visualizar tus palabras es lo mas sencillo
10 enero 2012 a las 1:35
me gustaría poder ser más clarividente y más productivo, pero claro, las frases no se ponen en un torno y salen. Me cuesta, me cuesta. Pero gracias por leer! Eso sí es impagable.